El Evangelio de hoy (Jn 7,1-2.10.25-30):
✠
EN aquel tiempo, recorría Jesús Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo. Se acercaba la fiesta judía de las Tiendas.
Una vez que sus hermanos se hubieron marchado a la fiesta, entonces subió él también, no abiertamente, sino a escondidas.
Entonces algunos que eran de Jerusalén dijeron:
«¿No es este el que intentan matar? Pues mirad cómo habla abiertamente, y no le dicen nada. ¿Será que los jefes se han convencido de que este es el Mesías? Pero este sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías, cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene».
Entonces Jesús, mientras enseñaba en el templo, gritó:
«A mí me conocéis, y conocéis de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino que el Verdadero es el que me envía; a ese vosotros no lo conocéis; yo lo conozco, porque procedo de él y él me ha enviado».
Entonces intentaban agarrarlo; pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora.
¡Gracias P.David de Jesús! Hago el propósito de tener cada dia un corazón de niña , confiada en el Señor que todo lo puede para mí bien. Dios y María Virgen lo bendigan a usted y al P. Alfredo.
Que bueno verlo un restablecido P. David. Desde Miami, Florida lo saludo y me ha tocado lo que dijo porque a veces me preocupo mucho, especialmente mi vida espiritual. Por ejemplo, hago mi oración diaria y si no logro Rezar el Santo Rosario algún día. Le digo a mi Madrecita que me perdone y la saludo con un Ave Maria. No debo ponerme tan triste porque no ha sido por vagancia y sé que ella me perdona. Espero que con la gracia de Jesús y de Maria ser com una niña feliz de tenerlos a Ellos. Bendiciones a Ud. y que siga mejorando. Gracias por sus reflexiones.
Por gracia de Dios yo estoy haciendo el tránsito entre pretender tener el control de la mayoría de las cosas y entregarle el control al Señor, pidiéndole a ÉL y a la Virgen que me aumenten la confianza en Dios, que me ayuden a vivir la dimensión espiritual de mi fe. Y la verdad creo que es lo mejor que he hecho en la vida. Confiar en la Misericordia del Señor me está cambiando la vida, para bien.
Gracias Padre David y Padre Alfredo por ayudarme tanto en mis procesos y por estas invitaciones tan puntuales a vivir tranquila y con alegría, porque sé de Quien me he fiado.
La Paz del Señor.